Y decidí creer que hay un Dios

Eran tiempos difíciles donde por más esfuerzos que hacía nada prosperaba.
Todo era obscuro, tenía problemas con mis hijos y con mi esposa. No era capaz de proveer con suficiencia las necesidades de mi familia, y esa es la peor experiencia que puede vivir un varón que sabe que él es el pilar económico y emocional de su hogar.

Tenia la experiencia de haber “vivido” la prosperidad y en ese exceso de confianza que da la habilidad de “hacer” dinero y la falta de un propósito claro en mi vida, ya llevaba una lista de decisiones que si bien no las puedo juzgar duramente como erróneas, si podría decir que no fueron las mejores.

En la vida toda acción tiene una consecuencia y hasta en ese momento las consecuencias estaban destruyendo literalmente mi vida
Día a día la culpabilidad llenaba mis espacios y mi pensamiento vagaba en la búsqueda de soluciones.
Mi formación como humano autosuficiente es decir “Ateo” estaba siendo insuficiente para salir de aquel gran bache.

Ya para ese tiempo había adquirido el hábito de la lectura y me había convertido en un obsesivo consumidor de libros de autoayuda buscando repuestas a mis preguntas.
Muchos de esos libros, “veladamente” y otros abiertamente, hablaban de un poder superior y a mí me molestaba esa insistencia y la tomaba como una acción proselitista. Hoy me rio de aquellos pensamientos de rebeldía a la verdad.

Un día que no aguantaba más la angustia que generaban mis culpas y mi falta de resultados económicos se me vino a la mente la necesidad urgente de pedir ayuda y le llame a uno de mis amigos que al mismo tiempo era mentor en uno de mis proyectos de negocios en ese tiempo.
Tenia una familia que si bien no era perfecta, hablaban con tranquilidad y fuerza que da la esperanza y la Fe de creer en algo “más”.

Vivían holgadamente y sabía por lo que hablaban que eran algo así como “protestantes”. Decidí hablarle y decirte que necesitaba hablar con él y accedió verme en el “Sanborns”
En la reunión, al platicarte mis luchas y mientras me escuchaba atentamente aún ahí salió conforme a mi costumbre un requisito en el consejo que esperaba de él y el dije. “Nada mas que no me vayas a salir conque Dios es la solución”, el solo sonrió.

En la platica el me dijo, Eduardo “Tu tienes un vacío en tu corazón y necesitas llenarlo”
Mi desesperación era más grande que mis argumentos “ateos” y escuché con atención y le pregunte ¿cómo lo lleno? – adivinando lo que le iba a decir sin embargo algo dentro de mi corazón anhelaba a escucharlo-

El único que puede llenar ese vacío es Jesucristo me dice y necesitas conócerlo.

Mi mente trabajaba frenéticamente -siempre lo hace- y le pregunte ¿cómo lo conozco si no lo puedo ver? Y me dice, el domingo vamos en familia a una congregación y si gustas ir con nosotros adelante, ve a mi casa y te vas con nosotros.

Me fui de la reunión con la emoción que da algo nuevo, pero con el cuestionamiento de que estaba a punto de dar un paso que podría cambiar mi vida. (Ese era el anhelo de mi corazón).

Ese domingo llegue temprano a la cita en mi flamante carro que se le caían las partes y su familia ya estaba lista y nos fuimos en su cómoda camioneta.
Llegamos al lugar y subimos. Había música y muchas personas cantando (después sabía que estaban alabando al Dios que aún no conocía).
Ellos se fueron al frente del auditorio y yo bastante cohibido me quede en la última fila tratando de pasar desapercibido.

Al entrar ahí me di cuenta de que eran “aleluyas” y aunque siempre había respetado las creencias de cada quien, habían sido blanco de bromas y juicios durante mi vida de “ateo”
No recuerdo quien predicó ni cual fue el tema de la conferencia.

No lo sabía pero estaba asistiendo a una reunión a la que llamaban “explosión de gloria” y en este tiempo había una fuerte manifestación del Espíritu Santo, de tal manera que empecé a ver a personas que caían aquí y allá, y yo en mis adentros juzgaba y pensaba “deben ser paleros para convencernos”, de repente en la fila delantera, caen como domino una tras otra como 7 señoras y la ultima de la serie cae de lado exactamente delante de mi asiento y me toca detener su cabeza para que no se golpee con las sillas. Eso me tenía desconcertado, eran demasiados “paleros” (La ignorancia es atrevida y presurosa para juzgar).

Pero eso no es lo que impactó mi vida en esa reunión.

Durante la alabanza y adoración observé adultos, niños, jóvenes y mujeres con sus manos en alto y sus ojos cerrados y como sus rostros reflejaban paz. Y eso era lo que NECESITABA CON URGENCIA, Paz. Así que me dije; Yo quiero esa paz y haré lo que sea necesario para tenerla.
Terminó la reunión y regresamos a la casa de mi amigo, tome mi auto, me fui a un lugar solitario, saqué mi cuaderno para hacer una matriz de franklin y analizar mi vida hasta ese momento. Hice las dos columnas y de un lado escribí las consecuencias o resultados negativos y en el otro lo positivo. Era evidente la respuesta así que pensé “lo único que estoy seguro es que el destino del hombre lo determina su sistema de creencias” y hasta hoy el mío no está funcionando. Además hay miles de millones de personas en el mundo que creen que existe un Dios que es algo sobrenatural.

La decisión estaba tomada.

Le llamo a mi amigo y le digo. Quiero verte.
Nos vimos de nuevo y le dije Jaime “He decidido creer en Dios” … en ese momento mi vida cambió.

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¿Emprendedor, empresario o ambos?

emprendeempresario

En ocasiones escuchamos hablar de emprendedores y de empresarios y por lo general los consideramos sinónimos, pero no siempre es así, veamos porque.

Haciendo una definición sencilla, un empresario es una persona que tiene una “empresa”  establecida. Para que esta empresa llegara a “ser” este empresario tuvo que haber vivido una etapa de “emprendedurismo” o sea tuvo que haber sido emprendedor. (Estoy hablando a aquellos que comenzaron desde cero).

Para explicarlo dividamos en 3 etapas o escenarios.

 Emprendedor.

Esta es la etapa de liberación total de energía.

Un emprendedor es una persona que se mantiene constantemente creando e innovando en búsqueda de construir su historia personal.

El tuvo una idea y fue capaz de ponerla en acción. Es en esta etapa donde enfrentará los retos que definirán su futuro; abandonará o persistirá. Se enfrentará a la falta de recursos económicos, tendrá que formar un equipo que apoye su visión. Tendrá la obligación de convertirse en un experto vendedor de “ideas” pues aun no tiene nada concreto, solo su idea, su trabajo inicial y su Fe en el futuro, deberá ser capaz de otros se la compren.

Es en esta etapa donde enfrentará los retos que definirán su futuro; abandonará o persistirá.

Habra momentos de soledad donde la duda se apoderará de su mente y se desatará una lucha si continua o abandona. Muchas veces el cansancio y la desesperanza se apoderarán de el.

Es muy probable que sus amigos actuales y sus familiares le traten de “ayudar” tratando de convencerlo que esta asumiendo un gran riesgo, que recapacite que sea una persona  “normal”, que se busque un buen trabajo en una buena empresa. La mayoría caerá ante la presión ejercida, pero unos pocos se sacudirán el polvo de la critica y de la duda y seguirán adelante. Estos son a los que la vida les abrirá las puertas para llegar a la “tierra prometida” que es tener su propia empresa.

Unos pocos se sacudirán el polvo de la critica y de la duda y seguirán adelante. Estos son a los que la vida les abrirá las puertas para llegar a la “tierra prometida” que es tener su propia empresa

Empresario

Esta es la etapa de la consolidación, pero puede ser el inicio del fin.

Un empresario que ha dejado de crear e innovar, no se puede considerar como un emprendedor pues ya se ha acomodado al confort que probablemente le dé su prosperidad financiera.

Probablemente se ha dedicado a administrar la abundancia que aun le genera esa “idea” o “proyecto” por la que trabajo arduamente durante muchos años y que aun continúa generándole cómodos ingresos

Esta etapa puede ser peligrosa; no crear o no innovar puede ser la sentencia de una penosa agonía que lleve a la empresa a la tumba.  Un empresario que ha dejado de “emprender” es común que pierda la sensibilidad que tenia cuando levanto su pequeño o gran emporio.

La “Tierra Prometida” empieza a perder su esplendor.

Esta etapa puede ser peligrosa; no crear o no innovar puede ser la sentencia de una penosa agonía que lleve a la empresa a la tumba.

Empresario Emprendedor

Esta es la etapa de mayor productividad y aportación a la sociedad.

Un emprendedor puede ser un empresario también. Esto significa que en su etapa de empresario continua poniendo ideas en acción y convirtiéndolas constantemente en algo práctico para la sociedad, un empresario emprendedor constantemente esta creando e innovando.

Esta persona ha superado la etapa inicial de duda y de retos máximos y su “trabajo de parto” ha dado sus frutos. Una flamante e incipiente promesa empieza a hacerse realidad. Los dineros empiezan a fluir, el equipo empieza a armarse, su proyecto es reconocido como algo real aun por aquellos que lo habían querido “ayudar” en la etapa temprana del emprendedurismo para que recapacitara.

Empieza a recibir reconocimiento y elogios por su pequeño o gran imperio. Pero a diferencia el empresario a secas, el no pierde la visión y sabe que debe mantenerse en los básicos de crear e innovar.

Cada día que se levanta, va a su oficina equipado de nuevas ideas,. En las juntas mantiene a su equipo al filo del asiento al proponer el siguiente paso. Apenas se esta consolidando en un proyecto y ya va por el siguiente.  Mantiene la rueda de la pasión dando vueltas constantemente, es especialista en compartir una poderosa visión de futuro.

Es esta categoría de empresarios los que mueven la rueda del mundo hacia adelante.

¿En que categoría te encuentras tu actualmente?

11.5 kilometros

¿Por qué empezamos y por qué nos detenemos?

edtcorreindo

El pasado lunes, mi entrenador “personal” de la aplicación nike+run club marcaba amenazadoramente que el viernes de esa semana debía hace 11.5 kilómetros de carrera.

Veía una y otra vez la pantalla de mi teléfono celular y dentro de mi se libraba una batalla de poder, una parte de mi se decía que había que hacerlo y otra parte decía que no podría. Lo más que había hecho en mi vida (después de que en mis años mozos nunca había sido corredor) eran 7 esforzados y sufridos kilómetros.

Inicia la semana con los entrenamientos de rutina, llega el martes y de los 4.5 km que marcaba mi entrenador “virtual” logre hacer solo 3.5 km.  A mí mente venía la amenaza del viernes con su distancia aterradora. ¿Como sería capaz de lograrlo si ni siquiera había terminado los tibios 4.5 km?

Llega el jueves (solo falta un día)  y trato de invitar a una amiga para que me acompañe y sea de alguna manera un aliciente de que por “honor” debía cumplir con la meta. Por cuestiones de salud no me pudo acompañar.  Busco en mi equipo de corredores quien me pueda unirse conmigo en esta titánica tarea (parece exagerado dirán muchos, pero en mi mente así lo veía) y en ese día nadie corría en la pista de la universidad local que todos llaman “la milla”.

Así llega el día y con dudas me levanto, me pongo la indumentaria necesaria y con 12° C. salgo a la cochera, subo a mi auto y enfiló hacia la famosa milla, “sufriendo” la posibilidad de no lograrlo, pero hablándome a mí mismo frases positivas, Uds. ya saben cómo “tú puedes”, “tienes el poder” .

Estaciono mi auto, ya es tarde son las 7 Am y unos corren y otros caminan, los veo aún con la preocupación del “¿podré?”  Caliento un poco, activo en mi celular el Nike + run club y ¡ahí está! No se ha ido, 11.5 km.  Cada mañana mientras corro, suelo aprovechar este tiempo para un doble entrenamiento, mis piernas y mi mente y escucho alguna conferencia de algún tema que me agrade y edifique. Así que me colocó los audífonos.

Pero ese no era un día ordinario, así que debía hacer algo más que me ayudara a lograr tan “descomunal” meta,  seleccione en Spotify una lista de música rock de los años 70, buscaba algo que incendiara mis emociones y que desviarán mis pensamientos de lo que estaba apunto de ocurrir.

Presiono el botón “Iniciar” y una voz femenina confirma y me dice “Iniciando entrenamiento” y empieza Jim Morrison de los legendarios The Doors con su Ligth my fire. Lentamente empiezo a trotar y en mi mente afloran pensamientos autocompasivos, bueno al menos voy a superar mi récord personal de  7 kilómetros. Eso , eso está muy bien!

Casi media hora después en los 4 km,  que para mi siempre han sido los  más difíciles, mi mente empezó a bombardearme con la meta, 11.5 repetía constantemente. Poco a poco me empiezo a convencer que tendría que hacerlo, ¡para eso estaba ahí!

Casi a los 50 minutos con 6 km recorridos, con un calambre arriba del talón y respirando con dificultad, empecé de nuevo a considerar seriamente terminar en 7.5, ya con eso me debía sentir satisfecho pues rompería mi récord.

A los 7 km. un poco agotado, empecé a acariciar la alternativa de renunciar y volver a intentarlo otro día. ¡¡ Otro día!!. En mi atribulada mente y con mi cuerpo jadeante por el esfuerzo, una luz se encendió diciéndome; otro día tendría que repetirlo e iniciar de cero.

Una luz se encendió diciéndome, otro día tendría que repetirlo e iniciar de cero.

Continué en la carrera y al llegar a los 8 Km. mágicamente “casi” desapareció el cansancio y me sentí ligero y con una especie de “segundo aire” mi velocidad mejoró y mi tiempo también, y rápidamente pasaron los minutos y kilómetros restantes hasta alcanzar la meta de los personalmente famosos 11.5 km

Al final escuché la voz femenina de mi aplicación que me decía con tranquilidad “Felicidades has completado el entrenamiento de hoy” y una sensación de satisfacción llenó todo mi ser, lo había logrado aun a pesar de mi.

Estaba en un nivel mas en el escalón de la creencia en mi mismo.

Una sensación de satisfacción llenó todo mi ser, lo había logrado aun a pesar de mi.

¿Por qué empezamos y por qué nos detenemos?

Todo esto me llevó a la reflexión de que la vida se parece a una carrera;  tiene metas, esfuerzos y desiciones.

  • Si la meta es pequeña, no hay problema solo es cuestión de rutina, seguramente la lograré.
  • Si la meta es retadora, en nuestra mente se librará una batalla entre el poder o no lograrlo, solo si me lanzo a la acción, sabré si soy capaz

¿Por qué empezamos algo?

Bueno, todo inicia con una decisión; cuando entramos al gimnasio, cuando iniciamos la clase de idiomas, cuando empezamos a correr, cuando arrancamos un nuevo negocio, etc.

Cada una de estas acciones nace en nuestra mente y está basada normalmente en una “razón”. El pensamiento racional nos impulsa a iniciar, y eso hace que nos emocionemos y entusiasmemos.

En sí, la palabra entusiasmo procede del latín tardío enthusiasmus, aunque su origen más remoto se encuentra en la lengua griega. Para los griegos, “entusiasmo” significaba “tener un dios dentro de sí”.

Para los griegos, entusiasmo significaba “tener un dios dentro de sí”.

Si nos ponemos a reflexionar, nos daremos cuenta de que hay muchos proyectos que nos gustaría emprender, sin embargo debido a que el tiempo es limitado, nos conviene seleccionar aquellos de mayor prioridad que nos ayuden a alcanzar nuestro propósito.

Ahora imaginemos lo siguiente; ¿Cómo sería nuestra vida, si todo lo que algún día iniciamos lo hubiésemos concluido?

¿Por qué nos detenemos?

Es muy raro que cuando iniciemos algo, lo hagamos pensando que mas adelante renunciaremos. Sin embargo, es un patrón que se repite una y otra vez en muchos seres humanos.

Podríamos argumentar sinceramente que aquello que iniciamos no era lo correcto, o que nos equivocamos. Esta es una decisión racional acertada, pues no seria lógico continuar con algo que ha perdido el sentido y no nos lleva a ningún lado.

Sin embargo la mayoría de las veces en que renunciamos o simplemente abandonamos, es por una decisión emocional que tiene que ver con el “sentir”. En estos momentos nos decimos frases como:

  • “Hace mucho frío”, mmmm mejor mañana corro.
  • No tengo ganas de ir a la clase de ingles, mañana la repongo.
  • Me siento triste o deprimido, hoy no iré al gimnasio.
  • Ya llevo mas de 4 meses y aun no siento que el negocio vaya a funcionar.

Si observamos, estas frases están originadas por la “emoción” y no tienen un sustento racional, pero buscaremos en nuestro “almacén” mental, alguna justificación racional que apoye a la decisión de detenernos para evitar así, “sentirnos” culpables.

A manera de conclusión, podríamos decir que una decisión razonada, nos lleva a empezar y una decisión “emocional” nos provoca a detenernos.

¿Como podríamos revertir ese pensamiento/sentimiento de abandonar?

Creo que la respuesta está en la conciencia.

Si hacemos conciencia de que el ejercicio nos permitirá vivir con energía y mejor calidad de vida y que abandonarlo nos perjudicará entonces es más probable que decidamos continuar.

Sí en cada uno de los “proyectos” que arrancamos en la vida buscamos visualizar el final del camino, nos ayudara a superar aquellos momentos, en que nuestras emociones hacen que la fuerza de voluntad flaquee.

Si logra mantenerse el tiempo suficiente, los 8 Km de su carrera llegaran, y “algo” sucederá en su proyecto y todo será mas fácil, y las cosas empezaran a darse.  En ese momento usted ha roto la barrera del dolor.

En ese momento usted ha roto la barrera del dolor.

Lo dejo con esta bella melodía de Lilly Goodman llamada “hasta el final”, espero la disfrute.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viva en Primera Clase

Primera Clase

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El ingrediente vital para viva en primera clase es su mente.

Cuando ponemos a trabajar nuestra mente en un sentido, nos puede llevar a un éxito extraordinario, pero la misma mente trabajando en sentido contrario lo puede llevar a una quiebra total.

La mente es el instrumento más delicado y sensitivo que Dios nos dios y dependiendo de como pensemos es como podemos tener éxito o fracasar en lo que hacemos y es lo que determina si viajaremos en primera clase.

Desgraciadamente a la mayoría de nosotros no nos han enseñado a “Vivir en primera clase” y hemos aprendido a sentarnos en el asiento que este vacío no importando que este sea de segunda o tercera clase.

Los asientos de primera clase ahí están, alguien siempre los ocupa. ¿Porque no yo? ¿Porque no mi familia?.

Probablemente estemos acostumbrados por cultura no luchar por vivir en primera clase, ¿que tal y si nos vemos ambiciosos, materialistas ante los demás?

Ante esto, terminamos amoldándonos y siendo y viviendo como “todos”. ¿Esta mal?, claro que no, es solo una decisión. Pero así como decidimos amoldarnos a las circunstancias, así podemos decidir ir por esa ”vida de primera clase”.

¿Que si no lo logro?, a veces nos preguntamos, me deprimiría, me frustraría y que dirían los demás en caso de que fracase en el intento. Podemos decidir vivir una vida de lucha por mejorar constantemente, lo peor que pudiera pasar es que cuando uno este en un cajón, rodeado de sus amigos y con cuatro velas, una en cada esquina, mi ultimo pensamiento fuera, “no lo logre pero vivi cada día de mi vida con la fe y la esperanza de que cada día que vivia era el día especial que estaba esperando. Vivi una vida emocionante vivi una vida de primera clase.”

La verdad es que nuestras familias merecen vivir en primera clase. Así que es más importante lo le podemos dar a nuestra familia que los que los demás puedan pensar.

En El manual del Fabricante hay una frase que dice: “No se Amolden al mundo actual, sino que sean transformados mediante la renovación de su mente”

Zig ziglar en su libro de Nos veremos en la cumbre decía
 “Alimentamos diariamente el 90 % de nuestro cuerpo con diligencia. Esto esta del cuello hacia abajo y el 10% lo dejamos a la suerte esto es nuestra mente.”

Con que alimentamos ese 90%?

Con que alimentamos ese 10%

¿Que es viajar en primera clase?

1. Vivir sin deudas
2. Tener el poder de dar obras que usted desee
3. Vivir en una casas cómoda en buen lugar.
4. Que nuestros hijos tengan lo necesario
5. Tener tiempo de recreación con la familia

¿Como vivir en primera clase?

1. Conozca a gente nueva
2. Seleccione amigos que se mantengan arriba de cosas mezquinas y poco importantes.
3. Seleccione amigos que sean diferentes que usted.

¿Por qué este blog?

La respuesta es sencilla. Dios me ha hecho transitar por un camino de altos y bajos y con el paso del tiempo me ha llenado de bendiciones en el área de los negocios y creo firmemente que es mi deber compartir todo lo que he aprendido durante este trayecto, que obviamente aun no termina.

Hay muchos blogs que hablan sobre prosperidad, éxito, actitud, como ser rico, etc.  No es mi intención ser uno mas de ellos.

Hare todo mi esfuerzo de compartir lo que he vivido, lo que estoy viviendo y lo que imagino que viviré.

Asi que si estas leyendo esto, te agradezco tu tiempo y espero ser de utilidad para ti y que este blog te ayude a lograr tus metas financieras en la vida.