Y decidí creer que hay un Dios

Eran tiempos difíciles donde por más esfuerzos que hacía nada prosperaba.
Todo era obscuro, tenía problemas con mis hijos y con mi esposa. No era capaz de proveer con suficiencia las necesidades de mi familia, y esa es la peor experiencia que puede vivir un varón que sabe que él es el pilar económico y emocional de su hogar.

Tenia la experiencia de haber “vivido” la prosperidad y en ese exceso de confianza que da la habilidad de “hacer” dinero y la falta de un propósito claro en mi vida, ya llevaba una lista de decisiones que si bien no las puedo juzgar duramente como erróneas, si podría decir que no fueron las mejores.

En la vida toda acción tiene una consecuencia y hasta en ese momento las consecuencias estaban destruyendo literalmente mi vida
Día a día la culpabilidad llenaba mis espacios y mi pensamiento vagaba en la búsqueda de soluciones.
Mi formación como humano autosuficiente es decir “Ateo” estaba siendo insuficiente para salir de aquel gran bache.

Ya para ese tiempo había adquirido el hábito de la lectura y me había convertido en un obsesivo consumidor de libros de autoayuda buscando repuestas a mis preguntas.
Muchos de esos libros, “veladamente” y otros abiertamente, hablaban de un poder superior y a mí me molestaba esa insistencia y la tomaba como una acción proselitista. Hoy me rio de aquellos pensamientos de rebeldía a la verdad.

Un día que no aguantaba más la angustia que generaban mis culpas y mi falta de resultados económicos se me vino a la mente la necesidad urgente de pedir ayuda y le llame a uno de mis amigos que al mismo tiempo era mentor en uno de mis proyectos de negocios en ese tiempo.
Tenia una familia que si bien no era perfecta, hablaban con tranquilidad y fuerza que da la esperanza y la Fe de creer en algo “más”.

Vivían holgadamente y sabía por lo que hablaban que eran algo así como “protestantes”. Decidí hablarle y decirte que necesitaba hablar con él y accedió verme en el “Sanborns”
En la reunión, al platicarte mis luchas y mientras me escuchaba atentamente aún ahí salió conforme a mi costumbre un requisito en el consejo que esperaba de él y el dije. “Nada mas que no me vayas a salir conque Dios es la solución”, el solo sonrió.

En la platica el me dijo, Eduardo “Tu tienes un vacío en tu corazón y necesitas llenarlo”
Mi desesperación era más grande que mis argumentos “ateos” y escuché con atención y le pregunte ¿cómo lo lleno? – adivinando lo que le iba a decir sin embargo algo dentro de mi corazón anhelaba a escucharlo-

El único que puede llenar ese vacío es Jesucristo me dice y necesitas conócerlo.

Mi mente trabajaba frenéticamente -siempre lo hace- y le pregunte ¿cómo lo conozco si no lo puedo ver? Y me dice, el domingo vamos en familia a una congregación y si gustas ir con nosotros adelante, ve a mi casa y te vas con nosotros.

Me fui de la reunión con la emoción que da algo nuevo, pero con el cuestionamiento de que estaba a punto de dar un paso que podría cambiar mi vida. (Ese era el anhelo de mi corazón).

Ese domingo llegue temprano a la cita en mi flamante carro que se le caían las partes y su familia ya estaba lista y nos fuimos en su cómoda camioneta.
Llegamos al lugar y subimos. Había música y muchas personas cantando (después sabía que estaban alabando al Dios que aún no conocía).
Ellos se fueron al frente del auditorio y yo bastante cohibido me quede en la última fila tratando de pasar desapercibido.

Al entrar ahí me di cuenta de que eran “aleluyas” y aunque siempre había respetado las creencias de cada quien, habían sido blanco de bromas y juicios durante mi vida de “ateo”
No recuerdo quien predicó ni cual fue el tema de la conferencia.

No lo sabía pero estaba asistiendo a una reunión a la que llamaban “explosión de gloria” y en este tiempo había una fuerte manifestación del Espíritu Santo, de tal manera que empecé a ver a personas que caían aquí y allá, y yo en mis adentros juzgaba y pensaba “deben ser paleros para convencernos”, de repente en la fila delantera, caen como domino una tras otra como 7 señoras y la ultima de la serie cae de lado exactamente delante de mi asiento y me toca detener su cabeza para que no se golpee con las sillas. Eso me tenía desconcertado, eran demasiados “paleros” (La ignorancia es atrevida y presurosa para juzgar).

Pero eso no es lo que impactó mi vida en esa reunión.

Durante la alabanza y adoración observé adultos, niños, jóvenes y mujeres con sus manos en alto y sus ojos cerrados y como sus rostros reflejaban paz. Y eso era lo que NECESITABA CON URGENCIA, Paz. Así que me dije; Yo quiero esa paz y haré lo que sea necesario para tenerla.
Terminó la reunión y regresamos a la casa de mi amigo, tome mi auto, me fui a un lugar solitario, saqué mi cuaderno para hacer una matriz de franklin y analizar mi vida hasta ese momento. Hice las dos columnas y de un lado escribí las consecuencias o resultados negativos y en el otro lo positivo. Era evidente la respuesta así que pensé “lo único que estoy seguro es que el destino del hombre lo determina su sistema de creencias” y hasta hoy el mío no está funcionando. Además hay miles de millones de personas en el mundo que creen que existe un Dios que es algo sobrenatural.

La decisión estaba tomada.

Le llamo a mi amigo y le digo. Quiero verte.
Nos vimos de nuevo y le dije Jaime “He decidido creer en Dios” … en ese momento mi vida cambió.

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Hija, mañana haremos un viaje especial

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“El ser humano no hace nada que no sea por necesidad”  Aristoteles.

Y es verdad, creo que uno de los motivadores para la innovación y para crear es la necesidad, la escasez.

Cuando vi la película ganadora de Oscar como la mejor película extranjera “La vida es bella” se me vinieron a la mente tantas historias que vivi en las épocas de escasez post crisis 1994. Guido (personaje central de la película) hasta la muerte misma la hizo una historia que protegió el Corazon y los sueños de su hijo. (Si no las has visto te recomiendo que la veas, para mi es una de las mejores películas que he visto)

El próximo día hicimos un viaje especial.

Ya el carro de mi esposa había sido embargado por algunas de las múltiples demandas por impago a las que estaba sujeto.

Mi auto corrió con la misma suerte cuando una noche salía a una reunión de negocios y me detuvo un auto de la policía indicando que iba a exceso de velocidad, lo cual aunque se me hizo extraño pues no considere que había cometido esa infracción, le dije que procediera a la multa, cuando en eso se detiene a nuestro lado un pickup grande y se baja un pequeño hombre que resulto ser un abogado que se había puesto de acuerdo con los policías para que me detuvieran y el pudiera sacar su “pergamino” y leerme la sentencia de que el auto estaba siendo  embargado; Esa noche me quede sin auto y lo mas interesante, sin la posibilidad económica de adquirir otro.

Así que le dije que toda la actitud y entusiasmo ¡Vamos a tener carro nuevo! ¿Y la mala? Me acaban de embargar en que nos quedaba.

Un hecho curioso que habla de mi personalidad, es que después de que mi auto fue detenido y en una grúa llevado a los corralones. Le dije a aquel abogado pequeño que cómo me había quedado sin carro, porque no hacía la buena obra del día llevándome a la reunión a la que iba. Accedió y me llevo. Nunca más lo volvía ver.

Al llegar a mi casa es noche le dije a mi entonces esposa. Tengo dos noticias una buena y una mala y la pregunta clásica ¿cuál quieres primero? (En ese tiempo las buenas noticias no abundaban). Me dice la buena, así que le dije que toda la actitud y entusiasmo ¡Vamos a tener carro nuevo! ¿Y la mala? Me acaban de embargar en que nos quedaba.

Esa noche, sabia que el día siguiente debía seguir la rutina normal y en esa rutina estaba de llevar a mi hija Estefania al kinder y aún estaba despierta. Sabía que no tenía carro así que tendría que llevarla en camión público. Así que como Guido en la película “la vida es bella” le dije. Hija mía, mañana haremos un viaje especial!!!
Iremos a tu escuela en un camión donde nunca has viajado y nos divertiremos mucho.
El próximo día hicimos un viaje especial.

Mas temprano que de costumbre salimos rumbo a la parada del camion urbano que nos dejaría a unas cuadras de su escuela. Muchos años después mi hija Estefania recordaba aquellos días calurosos cuando salía de la escuela y antes de subirnos al camion, llegábamos a una farmacia y comprábamos un rico cono de nieve.

Todo obra para bien. Todo lo que nos sucede tiene su enseñanza, el secreto es descubrirla siempre.

No traigo para el camion

vendadoDesde muy pequeño algo que me inquietaba era que veía gente con necesidad mientras nosotros teníamos una vida de familia de clase media con todas las comodidades que podíamos pedir e imaginar.

Esta inquietud de hacer algo para disminuir esa desigualdad me llevo a involucrarme en movimientos activistas de grupos de izquierda, en ese tiempo estaba convencido de que ese era el camino para liberar a las personas de la esclavitud de la pobreza así que durante buena parte de mi vida actúe bajo estas mismas creencias con la Pasión y obsesión que me ha caracterizado en los proyectos que he emprendido en mi vida.

Con la edad me fui dando cuenta de que el camino del “Socialismo” donde era todo para todos no era el que desplegaba libremente el potencial humano

Fue una etapa interesante y de mucho aprendizaje; ya con la edad me fui dando cuenta de que el camino del “Socialismo” donde era todo para todos no era el que desplegaba libremente el potencial humano y fui abandonado es camino para cambiarlo por el camino de emprender para lograr lo que uno requiere de la vida.

En ese tiempo creo que a mis 19 años, – en 1978 -, hubo una ocasión donde un grupo de amigos de los grupos de izquierda con los cuales colaboraba, hacíamos unas “pintas” en las paredes blancas que había sobre la calle Federalismo en Guadalajara, Jal. No recuerdo cuales eran nuestras demandas pero lo que si recuerdo con inusitada claridad es lo que paso ese día.

En ese tiempo, el gobierno empezaba incipientemente a reconocer la legalidad de los partidos de izquierda (las generaciones actuales no se podrían imaginar el peligro que representaba hablar mal del gobierno en ese tiempo), sin embargo aun existía la actividad de grupos de ultra-izquierda a los que el gobierno perseguía con fuego. Nuestra organización no pertenecía a esa corriente.

Estábamos tranquilamente con nuestras brochas gordas pintando las consignas en las paredes cuando de repente llegan varios pickups sin ninguna identificación, nos rodean y se bajan rápidamente una decena de hombres armados y nos detienen,

Estábamos tranquilamente con nuestras brochas gordas pintando las consignas en las paredes cuando de repente llegan varios pickups sin ninguna identificación, nos rodean y se bajan rápidamente una decena de hombres armados y nos detienen, en este momento recuerdo el dolor que sentí cuando pregunte que si que estaba pasando, pues una patada con gran precisión golpeo en medio de mis piernas a lo que fue un mensaje claro de que callara. ( aquí funciono el dicho “A buen entendedor pocas palabras bastan”)

Nos subieron a los pickups y nos ordenaron que nos acostáramos boca abajo y acto seguido encintaron mis ojos con cinta gris para ductos, el auto se puso en marcha mientras los hombres armados hablaban de nuestro futuro (o la falta de el) con palabras altisonantes. El auto se detiene, escucho un ruido de un portón abriéndose y un gran tope por el que paso la camioneta.

Mi suite en ese “Hotel” de secuestrados fue una especie de baño con regadera

Ya dentro de ese lugar cada uno fuimos llevados a diferentes lugares, (Nunca supe a que lugar llevaron a los demás) mi suite en ese “Hotel” de secuestrados fue una especie de baño con regadera. Con el tiempo la cinta en mis ojos empezó a aflojarse y pude ver las botas de los hombres y me di cuenta que eran militares. En esos tiempos aun actuaba un grupo paramilitar llamado “Brigada Blanca” que había sido el encargado de eliminar a los opositores del gobierno, este grupo se decía que estaba formado por militares y con esa información asumí que mis captores pertenecían a esa legendaria brigada.

Unos minutos después de que llegue a mi “morada” empezó un interrogatorio donde me inquirían “Donde esta xxxx persona tu sabes” yo ni al caso, nunca lo había escuchado. Seguía el interrogatorio presionándome a que aceptara que era miembro de la “liga comunista 23 de septiembre” (Organizacion clandestina de ultra-zquierda guerrillera) a lo que nunca acepte.

Como no sabia nada y no aceptaba ser miembro de la Liga, empezó lo que es lógico en este tipo de secuestros, llego la tortura tanto corporal como psicológica.

Ya había leído el libro y tal como lo narra en su historia Mario Benedetti, así paso en mi cautiverio

Una cosa curiosa que descubrí en esos momentos, es la realidad con la que Mario Benedetti (Escritor Uruguayo) en su libro “Pedro y el capitán” narra en la historia como Pedro que era un preso político que era torturado por su verdugo y que después de cada sesión de tortura llegaba el capitán que era el carcelero bondadoso que aconsejaba a Pedro para que hablara lo que sabia y así evitar que fuera mas lastimado con otra sesión de tortura, así el capitán se mostraba como el amigo y protector en ese sórdido ambiente.

Ya había leído el libro y tal como lo narra en su historia Mario Benedetti, así paso en mi cautiverio. Después de la sesión de interrogatorio violento llegaba una persona y me decía que no me preocupara que todo iba a estar bien, que si cooperaba nada iba a pasar y me hablada de él y buscaba hacer un ambiente de confianza conmigo. Así pasaron los días, que fueron 7.

Cuando escuchaba del síndrome de Estocolmo que dice que un secuestrado puede enamorarse de sus captores, me di cuenta de que sí es posible que suceda. Aunque no me “enamore” del “Capitan” que era el “bueno”, sabia que cuando él estaba conmigo no debía de preocuparme por la llegada del verdugo y tenia la certeza de que no pasaría nada al menos por ese tiempo en que mi “protector” estaba conmigo.

Cuando leí Pedro y el capitán era solo una historia, Cuando la vivi se convirtió en una experiencia.

Cuando una sabe algo, adquieres conocimiento pero cuando lo vives comprendes ese conocimiento.

Cuando leí Pedro y el capitán era solo una historia, Cuando la vivi se convirtió en una experiencia.

Durante mi estancia, en las mañanas escuchaba gritos de niños jugando como en un recreo de escuela y también a ciertas horas, campanadas de una iglesia, así que sabia que había una iglesia cercana y también una escuela. Y por el tiempo que transcurrió desde nuestra captura hasta que se abrió el portón tenia la certeza de que estábamos cerca de donde había sido capturado. Todo esto me llevo mas adelante a investigar y descubrir la cárcel clandestina.

Durante ese tiempo las amenazas de asesinarnos, de afectar a la familia, etc. se convirtieron en cotidianas. Cuando eso pasa, la lógica podría decirnos que el miedo aumentaría, pero por alguna razón uno se “acostumbra” y llega a la conclusión de que si no esta en mi control, va a pasar lo que va a pasar, ya sea que viva o que muera. Eso ya no era ninguna preocupación.

Un día llegan unas personas y me llaman, me cambian de cinta de los ojos, me suben al asiento de atrás de una camioneta doble cabina y me tiran al piso y me dicen que hasta aquí llegue, que me llevaran a la barranca de oblatos para aventarme y acabar con mi vida. Podría pensarse que en ese momento estaría lleno de pánico pero no, recuerdo que  solo escuchaba y me decía, lo que va a pasar es lo que va a pasar y listo.

Y me ordenan, ¡estas libre, no voltees que si lo haces te quebramos.!

Después de un rato, me dicen que me baje del auto, bajo de la camioneta dando la espalda y me quitan la cinta de los ojos (Creo que es una excelente manera de depilarse las cejas) y me ordenan, ¡estas libre, no voltees que si lo haces te quebramos.!

Así que me doy cuenta de que es el final de mi cautiverio y empiezo a caminar tambaleándome por el sol y la debilidad (La dieta y el menú de ese lugar no era muy equilibrada que digamos). y me doy cuenta de que debo de agarrar un camion urbano y que obviamente no traigo dinero así quedando un paso para atrás sin voltear les digo “No traigo para el camion” y me dan el dinero.

Así quedando un paso para atrás sin voltear les digo “No traigo para el camion”

Cuando la Inocencia nos impulsa

la inocencia

La inocencia nos lleva a hacer cosas que los expertos consideran imposibles

Corría el año de 1980 si no mal recuerdo, en aquellos tiempos la economía de Mexico estaba cerrada, esto significa que no se permitía la importación de productos de otros países y Mexico impulsaba la producción interna.

En aquellos tiempos recuerdo que los refrigeradores eran de tan mala calidad que cada año se descomponían y así era con muchas cosas que se producían en Mexico.

Recuerdo que en una ocasión donde transporté cierta mercancía desde La Paz BCS (donde viven mis padres) hacia la ciudad de Guadalajara. Como esta mercancía estaba prohibida porque se producía en Mexico (pero que esos momentos estaba agotada), fue decomisada por el servicio de Aduanas del aeropuerto. De esto me di cuenta pues al ir a recogerla a la paquetería, me informaron que en la revisión había sido decomisada.

Aunque en ese tiempo era muy joven, andaba en los 19 años aproximadamente, tenia la conciencia de que eso podría pasar pues la “Importación” no había sido legal.

Cuantas historias hemos leído y escuchado sobre el éxito que tuvo aquel que no sabia que “no se podía” bendita inocencia en estos casos.

Lo realmente impresionante de esto y aunque sabia que cuando aduana decomisaba una mercancía era porque la consideraba contrabando y lo mejor habría sido permanecer anónimo y dejar que la mercancía se perdiera, pues no hice eso y me apersone en la administración de aduanas reclamando lo que era mío, a lo cual me recibió un funcionario y después de hacerme algunas preguntas y de solicitarme documentos que acreditaran mi identidad y la propiedad de lo decomisado, me dijo “Usted enfrentara un juicio por contrabando” por lo que realmente me asuste y me imagine a mis 19 años tras las rejas purgando una condena. Salí de ahí y durante todo el año que siguió, diariamentente me levantaba esperando la notificación o unos policías buscándome para llevarme a Juicio.

Nada de eso paso, y después de ese tiempo para terminar con la zozobra que me provocaba la espera y la amenaza que se cernía sobre mi, decidí de nuevo ir a la administración de aduanas y me encontré con la sorpresa de que el funcionario que me había atendido había fallecido y sus asuntos habían quedado archivados incluyendo el mío (para mi fortuna en aquel tiempo no había computadores) y mi caso no se había turnado a los que harían el juicio. De tal suerte de que el nuevo funcionario me dijo, si, tu mercancía esta en la bodega del aeropuerto, te hago la boleta de impuestos y pasa a pagar para que la recojas. Ante mi sorpresa ahora recuperaba mi mercancía de forma legal.

Aquí aprendi que muchas veces la inocencia nos lleva a hacer cosas que más que perjudicar benefician. Era Obvio que era un delito, pero de alguna manera los valores inculcados por mis padres me llevaron afrontar la situación y al final tuvo un final feliz.

Cuantas historias hemos leído y escuchado sobre el éxito que tuvo aquel que no sabia que “no se podía” bendita inocencia en estos casos.

Le recuerdo una cosa Ingeniero, “El que esta contratando soy yo”

etrevista

Corría el año de 1997, ya habían pasado 3 años desde que la feroz crisis de 1994 había golpeado mi empresa hasta perderlo todo y en eso tres años había inventado no se que tantos negocios y nada resultaba; ya habíamos rematado todo lo que logramos rescatar de nuestro quebrado negocio y el ingreso escaseaba a limite de la desesperación. Después de tantos intentos e inventos que no funcionaban, mi esposa en ese tiempo, desesperada me decía “Consíguete un empleo“. La verdad eso no entraba en mi cabeza, la única vez que había trabajado apara un patrón en mi vida fue cuando salí de la carera de ingeniería industrial y como todos buscaban trabajo pues hice lo mismo y me emplee como supervisor en una fabrica de metal mecánica que estaba en las afueras de Guadalajara, en este tiempo, cuando recibí el primer cheque creí que era una broma pues era mucho menos de lo que ganaba en mis negocios informales, solo dure los 6 meses que mi contrato inicial marcaba y me despedí para siempre del empleo. (No digo que si eres joven no tengas un empleo, es bueno tenerlo para aprender lo que te servirá mas adelante cuando pongas tu propio negocio).

Quería evaluar si mi estancia allí aportaría valor a su negocio y a mi familia así que comencé con mi “entrevista”

Pero ante mis resultados negativos, Mi ex-esposa con toda la razón del mundo me seguía insistiendo ante lo cual cedí es ese momento.
Empecé a buscar un trabajo de ventas pues eso siempre se me ha facilitado y después de ver algunas vacantes decidí tomar una de una ferretería llamada “Mercantil Lavi” y que estaba solo a unas cuadras de donde vivía. Solicite la cita para la entrevista, así que me apersone con el Ingeniero (que era hijo del dueño) y la entrevista empezó. Le entregue mi curriculum me hizo las preguntas, y al final le pedí que si me permitía hacerle algunas preguntas, a lo que él me dijo que sí. Quería evaluar si mi estancia allí aportaría valor a su negocio y a mi familia así que comencé con mi “entrevista”. ¿Cuántas sucursales tiene este grupo?, ¿cuál es el territorio que abarcaremos en esta sucursal?, ¿Cuánto tiempo tiene la empresa?, ¿cuantos vendedores tiene?, y así le hice mi entrevista y al final después de evaluar sus respuestas le dije con firmeza. Perfecto! Estoy seguro de que haremos algo bueno ¿Cuándo comenzamos?.
Observe como el me miraba, hizo un silencio y me dijo “Ingeniero nomas le recuerdo una cosa” a lo que yo le respondí, Si Ingeniero ¿dígame?, a lo que él me respondió “yo soy el que estoy contratando”. Creo que esta demás decirles que no fui contratado. Al llegar a casa le platique a mi mujer y ella con la sabiduría que suelen tener las mujeres me dijo “Como serás….. si tú eras el que fuiste a pedir el empleo no estas contratando”. Tenia razón, pero lo hecho hecho estaba.

En esos días que seguía buscando en el periódico local encontré un articulo de Mariza Fernández hija de un prominente empresario de Hermosillo en la cual hablaba de Mercadotecnia directa, me gusto el articulo y dio pie a crear un nuevo negocio (ya en mi haber tenia un sin numero de negocios cuya vida había sido perene), creo que le nombre “Asistencia en Mercadotecnia directa” o algo así cuyos servicios consistían en hacer publicidad por correo directo (Cartas físicas), para lo cual me conseguí un libro que fue como mi biblia en este tema, recuerdo que el autor era Bob Stone libro que como muchos preste y nunca mas regreso. Me prepare en el tema y al mes ya esta listo enviando mi primera campaña de publicidad por Fax (Un aparato prehistórico donde metes una hoja y sale en el fax del receptor).

Observe como el me miraba, hizo un silencio y me dijo “Ingeniero nomas le recuerdo una cosa” a lo que yo le respondí, Si Ingeniero ¿dígame?, a lo que él me respondió “yo soy el que estoy contratando”

Y ¿quién creen que fue el primer prospecto que me respondió a la campaña? Acertaron!! el Ing. de Mercantil Lavi.

Me dispongo a visitarlo y me pongo lo mejor de mi guardarropa (que a lo mas eran 3 camisas y 3 pantalones en ese tiempo) llego a la puerta de su oficina, me ve, lo veo y obviamente me doy cuenta por su expresión de que me recuerda y me pregunta ¿Dígame en que puedo servirle? y le digo, Usted respondió a una publicidad que le envié acerca de mis servicios de correo directo. Lo que siguió nunca lo voy a olvidar, tengo fresco en mi mente y en su voz en mis oídos, el dice ¿¡TUUU!? (una mezcla de sorpresa e incredulidad y le respondo con tranquilidad y satisfacción “Si, yo”, lo demás es historia.

Lo que siguió nunca lo voy a olvidar, tengo fresco en mi mente y en su voz en mis oídos, el dice ¿¡TUUU!?

El carro al que se le caían las partes

carro viejo

Corría el año 2000 aproximadamente. Ya me sentía con mas tranquilidad después de haber perdido prácticamente todo en la gran crisis de1994, en esto se me ocurre la idea de fundar una asociación de empresarios cristianos en mi congregación.

Nuestro pastor, una persona con un ADN de emprendedor, recibió la idea con entusiasmo y recuerdo sus palabras “Eduardo, esto será una bomba”. Así que de inmediato me puse manos a la obra. Lo primero que hice fue buscar conformar un equipo con mis amigos mas cercanos que de manera entusiasta empezamos a trabajar. Hicimos muchas cosas, cada semana preparaba un tema empresarial fundamentado en principios bíblicos que presentaba a los empresarios cada sábado por la mañana. esto me llevaba a dedicar algunas horas por la noche cada semana para estudiar y preparar el tema, hicimos directorios, ferias de negocios, fui invitado a hablar en otras congregaciones, inauguramos negocios, etc.

“Eduardo, esto será una bomba”

El punto interesante que me pongo a reflexionar es que en aquellos tiempos el dirigente de Fusión Empresaria (así se llamaba la agrupación) donde había miembros de alto poder económico era nada mas y nada menos que una persona que a su auto se le caían las piezas mientras andaba por las calles. En mi entusiasmo no me daba cuenta de que dirigía a un grupo de empresarios exitosos mientras mis resultados no hablaban de mi como una persona de éxito (desde el punto de vista económico). Era como un niño que hacia lo que me apasionaba que era compartir con otros mi visión de ayudar a otros a levantarse y prosperar con sus propios negocios.

Se le caían las piezas mientras andaba por las calles

Recuerdo que años después fui invitado a dar una platica a una pequeña congregación y al final el pastor de la misma me invito a cenar, me fui en mi carro (que era un auto muy bonito con características de lujo), me estacione en el restaurant junto al auto de ellos y ya en la cena me dijo; “te recuerdo cuando comenzaste con Fusión Empresarial y en mis adentros me decía mira a este muchacho dirigiendo a empresarios y su carro es el mas viejo de todos“. Me lleno de gracia su comentario y comprendí que no hay que enfocarse en las circunstancias en las cuales vivimos sino en nuestra visión y anhelos, eso es lo que da poder para hacer grandes cosas. El tamaño de nuestros sueños nosotros lo ponemos y no tenemos que compararnos con los logros de otros.

Detrás del éxito hay una historia. – Lecciones de Kemmon Wilson

holidayinn

Holiday inn y sus  lecciones.

En 1913 nace Kemmons Wilson. La crisis de los años 30 lo obligo a abandonar la escuela y con un préstamo de 50 dólares compro una maquina de hacer palomitas que coloco en un cine local.

A los 20 años en 1933 con el negocio de palomitas había amasado una ¨pequeña” fortuna y compro una casa para el y su madre (su padre murió cuando el tenia 9 años) . Hipoteco  su casa y compro una empresa que fabricaba cajas de música que eran muy populares en ese tiempo.

En 1951 durante un viaje familiar a Washington D.C. al tener problemas para encontrar alojamiento cómodo y accesible concibió la idea de una cadena de hoteles con un nombre que indicara que es lo que encontraría y cuanto costaría hospedarse ahí.

En 1952 abrió su primer hotel en Memphis y en 1954 se asocio con Wallace Johnson un constructor muy exitoso y con esto empezó el crecimiento de Holiday Inn. Llego el momento en que los dos socios abrían un nuevo Holiday Inn cada 2 minutos y medio en algún lugar del mundo.

En 1979 sufre un infarto y eso le llevo a fundar una escuela para enseñar el negocio a ejecutivos jóvenes.

Nada hace el ser humano que no sea por necesidad. Aristoteles

Lecciones:

  1. Un emprendedor ha enfrentado la adversidad.- Kemmon vivió la gran depresión y perdió a su padre siendo aun niño. Es común que cuando decidimos emprender porque nos damos cuenta de que el camino del empleo, aunque es una bendición no es la solución para tener una vida de abundancia, sucede que las cosas no se dan como quisiéramos y nos empezamos enfrentar a situaciones adversas que es donde la mayoría se quedan y abandonan.
  2. La oportunidad nace de una necesidad.– Kemmons al tener la necesidad de encontrar alojamiento adecuado para su familia y enfrentarse al reto de que no había, de esa “necesidad”, nació una “idea” que dio pie a la gran “oportunidad” que lo llevo a construir el “Negocio” de su vida. De ahí la frase de Aristoteles ” Nada hace el ser humano que no sea por necesidad”.
  3. Encontró al socio ideal.– En 1954 encuentra a Wallace, un exitoso constructor, que seria su complemento perfecto para construir el imperio.
  4. Se dedico a enseñar y a compartir lo que sabia.- A pesar de su éxito financiero y de tener asegurada la trascendencia, en 1979 tras sufrir el infarto, en lugar de retirarse totalmente se dedica a enseñar a otros lo que a el le tomo toda una vida aprender.

Lecciones:

Lección 1.-  Hay que entender que un emprendedor antes de tener éxito, deberá pasar por una cantidad “abundante” de retos y adversidades para curtirse y ser merecedor de ese anhelado éxito. Si vas a emprender y aun no has pasado or esta “etapa”, ten la conciencia de que tendrás que pasarla y eso te ayudara a no desistir cuando las cosas se pongan difíciles.  Aquí aplica el popular refrán “Cuando las cosas se ponen duras, solo los duros continúan”. El acero se templa con calor y golpes.

Lección 2.- Detrás de todo éxito hubo una necesidad, una idea y una oportunidad que con un trabajo constante y fuerte se convirtió en una gran empresa. El mundo esta lleno de personas que tienen grandiosas “Ideas” pero que no se atrevieron a convertirlas en realidad. La idea es valiosa solo si le ponemos acción y eso la convierte en una oportunidad.

Lección 3.- Afuera hay personas listas para ser el complemento perfecto para tu gran “idea”. La suma de 2 emprendedores es siempre mayor que 2.

Lección 4.– Las personas de éxito no se van a la tumba con lo que Dios les ha revelado y enseñado. comparten con los demás. No son egoístas y saben que el éxito es infinito que si comparten y eso genera prosperidad ara otros, el mundo será mas rico y habrá menos pobreza

Espero que hayan disfrutado este primer articulo de “Detrás de todo éxito hay una historia”